Expedición Científica Antártica N°54/2018

Nuestro viaje comenzó en Punta Arenas, donde abordamos un avión de DAP, directo al aeródromo Teniente Marsh en la Península Fildes, Isla Rey Jorge. El viaje no dura más que 2 horas y 30 minutos. Es un vuelo muy cómodo, con asientos grandes y rica comida.

Aterrizamos en la pista aérea de la Base Frei, para lo cual el avión aterriza contra el viento, dado que la pista es de corta distancia. Cuando uno llega a este lugar se encuentra con las instalaciones de la Base Frei, dependiente de la Fuerza Aérea de Chile y con la DGAC.

En la Base Frei también opera la Estación meteorológica que entrega diariamente los pronósticos del tiempo para la Península Fildes y que son presentados cada día en los informes del Tiempo en la televisión chilena.

En esta ocasión participaron los colegas polacos de la Universidad Jagellonica, Dr. Kazimierz Strazalka, director del Instituto de Biotecnología, y el Dr. Huber Haranzik, biofísico del Departamento de Física de la misma Universidad.

Nuestro objetivo en este viaje fue recolectar líquenes en el marco del proyecto RT 2716, para ello viajamos en avión a Fildes y ahí nos embarcamos en el buque AP41 Aquiles, para navegar hasta Bahía Paraíso. Ahí tuvimos la oportunidad de colectar algunos líquenes en los farellones que caen al mar en el sector de la Base argentina Brown.

Aquí en la Península Antártica se pueden observar algunos pocos lugares libres de hielo permanente. Casi todos son farellones muy altos que caen al mar. Se pueden ver a lo lejos las murallas con musgos colgando en lo alto. Estas áreas tienen difícil acceso, aunque son muy bellas.