Ambiente Terrestre

El ecosistema terrestre antártico es una “tundra polar”, palabra que significa “llanura sin árboles” en ruso o también “tierra infértil” en Lapón. Su vegetación está compuesta principalmente por criptógamas (plantas que se reproducen por esporas, no por semillas), como musgos y helechos o también como hongos y líquenes.

De norte a sur, de las 200 especies de líquenes y 90 especies de musgos del norte de la Antártica marítima, más al sur, a la altura de los valles secos de McMurdo la diversidad se reduce a cerca de seis y tres especies respectivamente. El mayor cambio en la biodiversidad coincide aproximadamente con la temperatura media del mes más cálido (0°C) al límite sur de la Antártica marítima. Por lo que, en esta área, aún un pequeño incremento en la temperatura podría provocar un gran cambio a nivel de la vegetación.

Líquenes

Los líquenes son los organismos que le dan color a las rocas y peñascos. Comprenden al menos 350 especies que colonizan hasta prácticamente el polo (alcanzan los 86° de latitud sur) y que crecen entre pequeñas ranuras en las rocas. En la Antártica predominan en el paisaje libre de hielo creciendo sobre las rocas, piedras y material vegetal muerto. Lo líquenes son organismos muy tolerantes a las condiciones extremas, dado que están formados por una simbiosis entre un hongo y una compañera, ya sea cianobacteria o microalga verde. Esta asociación le confiere la capacidad de hacer fotosíntesis y de poder absorver los nutrientes minerales y agua desde del ambiente.

MUSGOS

Los musgos son parte del reino de las plantas y al igual que los líquenes, también dominan el paisaje de la tundra polar. En la zona de la Antártica marítima y la península antártica crecen al menos unas 100 especies de musgos y unos 20-30 especies de antoceros. Algunas especies de musgos se expanden sobre todo en ambientes bajos, a medio inundar, donde alcanzan varios metros cuadrados de extensión. Especies como Sanionia uncinata y S. georgicouncinata forman grandes carpetas  o también se pueden encontrar formaciones de turberas de miles años en diferentes islas. Otras especies prefieren crecer sobre rocas formando cojines negruzcos.

Plantas

Sólo existen dos plantas nativas antárticas:

el pasto antártico, Deschampsia antartica, y una pequeña planta en cojín, conocido como clavelito antártico, el Colobathus quitensis.

Colobathus quitensis.
Deschampsia antartica

Estas especies son pioneras en los ambientes antárticos y crecen a lo largo de toda la península antártica, por el lado oeste, y hasta los 67° latitud sur, aproximadamente.